Mensaje a toda la Comunidad Educativa. Hagamos vida el lema FEC para esta Pascua: Confiados ¡vivimos! 

Queridos todos:

No es extraño señalar que este año viviremos la Semana Santa y La Pascua de una forma muy diferente. En esta situación excepcional en la que nos encontramos, los misterios de los que hacemos memoria y celebramos, se cargan de sentido. El Papa Francisco nos invitaba hace unos días a apoyarnos en el Señor partiendo del texto evangélico de la tempestad calmada:

“Aquel día al atardecer les dijo: Pasemos a la otra orilla. Ellos despidieron a la gente y lo recogieron en la barca tal como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un viento huracanado, las olas rompían contra la barca que estaba a punto de hundirse. Él dormía en la popa sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: Maestro, ¿no te importa que perezcamos? (…) Y les dijo: ¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?” (Mc 4,35-41).

Desde hace semanas todo se ha oscurecido. Densas tinieblas se han adueñado de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpa en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas. Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos, nos ha sorprendido una tormenta inesperada y furiosa. Estamos todos en la misma barca, frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, llamados a remar juntos, necesitados de confortarnos mutuamente. 

Los discípulos invocan al Señor pensando que se desinteresaba de ellos. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Señor se despierta para avivar nuestra fe pascual. En su Cruz hemos sido salvados, hemos sido rescatados, hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor. En medio del aislamiento, escuchemos el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado (Cfr. Oración extraordinaria con bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco).  

Frente al sufrimiento, queremos nombrar y aplaudir a los que cada día demostráis paciencia e infundís esperanza, cuidando de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, hermanos, profesores… educadores todos mostráis a los demás, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas y ayudando a vivir esperanzados. Gracias a todos. 

Deseamos que estos días de Semana Santa podamos descansar, disfrutar de la familia y rehacernos en el cuerpo y en el Espíritu. Que la Cruz y la Pascua nos ayuden a vivir que El Señor nos entiende y acompaña porque también vivió el sufrimiento asumido y el amor en toda circunstancia, y que Él está vivo y nos conforta. Hagamos vida el lema FEC para esta Pascua: Confiados ¡vivimos! 

Si necesitáis información sobre donde poder seguir la liturgia Pascual os proponemos vivir la #SemanaSantaenCasa a través de ésta página web PROPUESTA JESUITA PARA VIVIR LA SEMANA SANTA .

También os facilitamos la página del Vaticano para poder seguir la liturgia: OFICINA DE LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS DEL SANTO PONTÍFICE.

De igual modo encontrareis materiales y propuestas en la página web de Pastoral FEC .

Unidos en la distancia, recibid un cariñoso saludo, 

D. Rafael Benjumea Cabeza de Vaca                                                   Teresa Romo Tejedor, rscj

Presidente del Patronato FEC                                                                Secretaria Ejecutiva FEC