Decir gracias implica el reconocimiento de una labor realizada.Desde el Comité de Dirección de FEC os deseamos que disfrutéis de este tiempo de vacaciones.

 

 

Ya hemos llegado al final del curso. Curso en el que cada uno/a de nosotros podríamos escribir nuestra propia historia y entretejerlas para construir un tapiz cargado de colorido y de diferentes formas. En este tapiz estamos todos/as: Patronato, Comité de Dirección de FEC, Servicios Centrales, profesores, alumnos/as, padres, madres, abuelos, personal de administración y servicios… En definitiva, en el tapiz estarían dibujadas todas y cada una de nuestras historias personales, de colegio, de Institución, de forma que entre todos construimos la historia de nuestra gran familia FEC.

 

Últimamente pienso mucho en el valor de un GRACIAS. Decir gracias implica el reconocimiento de una labor realizada. En esta semana, que ya no hay niños en las aulas ni correteando por el patio y que falta muy poco para que la mayoría empecéis vuestro merecido descanso, me brotaba esta palabra: GRACIAS. Todos deseamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible y nos esforzamos en ello. Unos días es fácil y otros… no tanto. Pero sin cada uno/a de nosotros/as el Proyecto Educativo FEC no sería posible. Tampoco lo sería sin vosotros, padres y madres de nuestros alumnos. Muchas gracias por vuestro esfuerzo, ayuda y colaboración. Nos alegra muchísimo contar con vosotros/as como lo que realmente sois: compañeros de camino en esta difícil pero preciosa tarea de educar.

 

Dice el libro del Eclesiastés 3,1 que todo tiene su tiempo bajo el sol. Se ha trabajado mucho y bien desde Servicios Centrales y en cada uno de los colegios y ahora es TIEMPO DE DESCANSAR, cargar pilas, estar con la familia, disfrutar de nuestro ocio y tiempo libre…EDUCAR Y EDUCARNOS DE OTRA MANERA. Como expresa muy bien Gabriel Celaya:

 

Educar es lo mismo

que poner motor a una barca…

hay que medir, pesar, equilibrar…

… y poner todo en marcha.

Para eso,

uno tiene que llevar en el alma

un poco de marino…

un poco de pirata…

un poco de poeta…

y un kilo y medio de paciencia

concentrada.

 

Pero es consolador soñar,

mientras uno trabaja,

que ese barco, ese niño

irá muy lejos por el agua.


Soñar que ese navío

llevará nuestra carga de palabras

hacia puertos distantes,

hacia islas lejanas.

 

Soñar que cuando un día

esté durmiendo nuestra propia barca,

en barcos nuevos seguirá

nuestra bandera

enarbolada.

 

Desde  el Comité de Dirección de FEC os deseamos que estos sueños os acompañen siempre y que disfrutéis de este tiempo de vacaciones. ¡FELIZ VERANO!