Carta de Teresa Romo a las Comunidades Educativas de los Colegios FEC

Madrid, 4 de septiembre de 2013

A toda la Comunidad Educativa.

Estimados todos,

Os saludo con mis mejores deseos de que empecéis el curso 2013-14 con mucho ánimo y ganas de darlo todo. Gracias a Dios hemos podido disfrutar de un tiempo de vacaciones, para volver a lo mismo desde otra óptica y con las ilusiones y las energías renovadas. Ahora toca sumergirse sin temor y empezar un nuevo curso escolar.

Me gustaría recordar en este principio de curso que el desarrollo de la Humanidad está en la Educación. Uno de los valores corporativos que creemos importante en FEC, y teniendo como esencial en nuestra Identidad Institucional, es la EDUCACIÓN CENTRADA EN LA PERSONA. Tenemos en nuestras manos PERSONAS en las que vamos a influir, lo queramos o no, con el privilegio y la responsabilidad que ello conlleva. Es un reto constante para nosotros, padres y profesores, como educadores.

Los alumnos van a mirarnos, escucharnos, observarnos. Estaremos con ellos muchas horas y en algunos momentos dudaremos sobre cómo actuar. Solamente es necesario confiar en nosotros/as mismos/as y poner a los alumnos, desde el comienzo, en el centro de nuestro trabajo y en las manos de Dios. Ellos son nuestro DON más preciado y nuestro horizonte.

Educar es apostar y trabajar por un mundo mejor mediante la formación del corazón de las personas. Os animo a no amilanarnos ante los inmensos desafíos y a estar presentes en la cotidianidad de la vida, porque esto hará de nosotros verdaderos educadores. Como profesores de colegios de FEC, además de ser profesionales de la educación, es importante que seáis hombres y mujeres de Espíritu. Lo que sois habla más alto que lo que hacéis o decís. La compasión, la entrega total, el servicio a los  más débiles, la alegría, el compañerismo,..., pueden hacerles reflexionar y ayudar a crecer como hombres y mujeres que se distingan por su competencia, integridad y compasión.

Concluyo recordando que, cuando Cristo dejó a sus discípulos, les dijo: "Id y enseñad". Pero vio que ellos y nosotros somos sólo mujeres y hombres y que, bien lo sabe Dios, perdemos la confianza en nosotros mismos con frecuencia. Por eso añadió: "Recordad que no estáis solos. No vais a estar solos porque yo voy a estar con vosotros. En vuestro día a día, en los tiempos difíciles, así como en los de alegría y euforia, estaré con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos". No caigamos en la trampa del activismo, poniendo toda la carga en nuestros hombros, sin advertir y olvidando que estamos en las manos de Dios, trabajando como instrumento de sus manos. Que Dios os bendiga en este esfuerzo de cooperación y trabajo comunitario.

En mi nombre y en el de los demás miembros del Comité de Dirección, gracias a todos vosotros, padres y profesores, por vuestra colaboración.

Con todo mi cariño,

Teresa Romo Tejedor, rscj

Secretaria Ejecutiva