Salimos al balcón de nuestra Institución para daros ese aplauso cotidiano que reconoce vuestro esfuerzo

Queridas y queridos alumnos:

Llevamos ya varias semanas confinados en casa. Confiamos en que estéis todos bien y, si cerca de vosotros alguien no lo está, estamos seguros de que estaréis siendo un ejemplo y os habréis hecho fuertes en la debilidad para así mejor servir y acompañar a los vuestros.

Estamos viviendo uno de esos momentos que marcan toda una época. Y en medio de él estáis vosotros. Y en este contexto tan preocupante, tan desconcertante y tan lleno de noticias que nos gustaría no tener que escuchar, nos estáis dando una lección de vida que no queremos ni podemos obviar. 

Confinados en casa nos estáis mostrando vuestra capacidad de adaptación, vuestro increíble modo de organizaros, vuestra creatividad para compartir, para ayudaros entre vosotros… También es un buen momento para redescubrir los momentos en familia que el día a día no nos permite disfrutar suficientemente y para aportar a la vida familiar en las tareas cotidianas. Por todo ello os decimos gracias y salimos al balcón de nuestra Institución para daros ese aplauso cotidiano que reconoce vuestro esfuerzo y vuestro apoyo que está haciendo que toda esta situación no pese tanto. 

Nuestro aplauso hacia vosotros, queridas y queridos alumnos, va cargado también del deseo pascual de que no dejéis de confiar, de que mantengáis viva la llama de la fe, de que aprovechemos esta situación tan excepcional que está poniendo a prueba casi todo para cuestionarnos y resetearnos un poco. Creemos que este tiempo es sin duda una oportunidad para mirarnos por dentro, hacernos algunas preguntas y atrevernos a escuchar las respuestas. 

Ya sabéis que todo momento de crisis es oportunidad de crecimiento. Así os lo hemos propuesto en la dinámica cuaresmal de este año, con las cinco semanas que estamos a punto de terminar. Ahora comenzaremos la Semana Santa, la semana en la que los cristianos celebramos la pasión, muerte y resurrección de Jesús, la semana en la que gritaremos con todas nuestras fuerzas que Confiados ¡vivimos! Tal y como reza el lema de la Pascua FEC 2020.

Gracias, una vez más, por vuestra apuesta por una humanidad sensata, con valores, cercana a las necesidades de nuestro tiempo, que se deja afectar por todo cuanto acontece y que piensa en los más débiles. No os canséis de buscar la verdad y hacer el bien. Desde casa seguid acompañando a los últimos, seguid haciéndoos presentes en la vida de vuestros compañeros y amigos, sed sal y luz para los mayores y facilitar con vuestra conducta una sana vida familiar, iglesia doméstica. 

Como os ha dicho el Papa Francisco, “vosotros, jóvenes, sois el ahora de Dios”. No lo olvidéis. Que el testimonio de vuestro modo de vivir esta situación hable en todo momento de responsabilidad, resistencia, respeto y confianza. ¡Contamos con vosotros! ¡Contad con nosotros!

Recibid un afectuoso saludo, ¡Feliz Pascua a todos!

Comité de Dirección

Fundación Educación Católica