FEC impulsa una formación clave para la prevención del suicidio en el ámbito escolar

Madrid, 16 de diciembre de 2025.- Fundación Educación Católica (FEC) ha puesto a disposición de todos los educadores de sus centros el curso online “Prevención del suicidio desde el ámbito educativo”, una formación diseñada para reforzar la capacidad de detección y actuación ante situaciones de riesgo suicida en el entorno escolar. 

Este curso, organizado por Macmillan, ha abordado contenidos esenciales para comprender y actuar frente a posibles situaciones. Entre ellos, se incluyen la conceptualización de la conducta suicida, la identificación de factores de riesgo y protección en la infancia y la adolescencia, así como estrategias generales de prevención e intervenciones adecuadas dentro del contexto educativo. 

Con esta iniciativa, FEC reafirma su compromiso con el bienestar emocional del alumnado y la creación de entornos escolares seguros y protectores. La formación proporciona a los equipos educativos herramientas actualizadas para la prevención, la detección precoz y la implementación de actuaciones eficaces que contribuyan a reducir las probabilidades de suicidio, consolidando así la apuesta de la Fundación por atender las necesidades emocionales del alumnado. 

Entre los numerosos educadores de FEC que participaron en las sesiones se encontraban Elena Blanco, coordinadora de Formación, y Ana Rivera, coordinadora de Seguridad y Salud. Ambas valoraron positivamente esta propuesta “orientada a prepararnos para afrontar situaciones relacionadas con la prevención de conductas autolíticas o suicidas”. 

Ana Belén destacó que la formación ha permitido a los asistentes reflexionar sobre la importancia de convertir el colegio en un lugar seguro, donde el alumnado se sienta acompañado y protegido. “Profundizamos en el papel fundamental que desempeñamos los educadores como ‘compañeros de viaje’ de nuestros alumnos, acompañándolos a lo largo de su trayectoria en el centro y contribuyendo al fortalecimiento de sus habilidades socioemocionales”, señaló. 

Por su parte, Elena subrayó tres ideas clave que resumen los aprendizajes extraídos. En primer lugar, que desde los centros escolares no se puede mirar hacia otro lado: la prevención debe comenzar en etapas tempranas y romper el silencio es fundamental para generar entornos seguros. En segundo lugar, que la conducta suicida no siempre implica querer morir, sino dejar de sufrir, lo que pone de manifiesto la importancia de la empatía y la escucha activa. Finalmente, que la prevención debe formar parte de la cultura educativa, ya que los centros escolares pueden convertirse en esos entornos seguros que salven vidas.